para que ya no quepa duda si existe un tú y yo en el que ya no importa nada...
Las fiestas en los cuentos no son tan divertidas, ya que nunca se te romperá un tacón, nunca tendrás ese cosquilleo que provoca la vergüenza cuando te acercas a conocer al chico de la barra y seguramente tampoco acabes tan borracha como para tener una resaca tremenda al día siguiente.Me encanta bailar tanto que acabo despeinada, ir a al baño y que el pelo este tan mal que tenga que atarme una coleta, ir de cena al burguer, que casi se me vean las bragas o que me tiren una copa por encima.
Además los escritores siempre hacen la misma clase de fiestas, esta bien el no tener nada preparado y terminar improvisando.
En cuanto a las amigas, si, lo se, mola mucho que sean perfectas y que cada vez que países una tardanza juntas os pongan una banda sonora ideal, pero tampoco está mal discutir de vez en cuando,
llamarse de todo y arreglarlo.
Todo empieza con erase una vez y termina con un fueron felices y comieron felices, ¿por qué no dejar que todo siga su curso y que pase lo que tenga que pasar?